miércoles, 13 de octubre de 2010

Sendero Graus - Grustán - San Martín - Pano

Dirección Benasque, frente a la Fuente de Regrustán, empieza la excursión. El desvío se encuentra a la izquierda justo en el final de un pequeño puente. El camino está marcado con franjas roja y blanca que describe el GR-1.


El Turbón en primavera desde la subida a Grustán

El camino es muy serpenteante ya que ascendemos hasta donde se localiza el pueblo. Recientemente se ha habilitado un camino muy corto que os llevará hasta la ermita de San Miguel, más conocida como de los Templarios. Se trata de los restos, bastante visibles, de una ermita románica junto con una necrópolis medieval. Es muy curiosa la estancia de esta Orden religioso-militar en nuestra zona. Tras más una hora de camino, para llegar al pueblo habrá que desviarse hacia la derecha, ya que la pista no llega hasta la población. El camino que ahora tomamos es más estrecho y pasa por unas cortadas y paredes verticales desde las cuales observaremos unas perfectas vistas de los valles del Ésera e Isábena.

El pueblo se encuentra abandonado desde los años 50. Su casco urbano está desparramado y arruinado, aunque conserva elementos interesantes: alguna portada dovelada, restos de prensas de vino, hornos de pan, etc. Pero lo que realmente impone es la iglesia de Santa María, ubicada algo alejada del resto del conjunto. Se caracteriza por una nave con un enorme ábside románico, y en su interior destacan las pinturas murales del siglo XVIII. Destaca también su esbelta torre construida sobre un pórtico. Seguimos la ruta enlazando nuevamente con la pista por la que íbamos anteriormente hasta llegar al Tozal de Miguel, con extrañas formas.

Imagen del pueblo deshabitado de Grustán

Continuamos hacia la ermita de San Martín que se encuentra sobre un morrón desde el que se aprecia una magnífica vista de las tranquilas aguas del embalse de El Grado y las montañas de Cotiella, Peña Montañesa, Turbón y Monte Perdido. La ermita se sitúa cercana a unos repetidores y antenas a 1.100 metros de altura.

Vista del Pirineos desde el castillo

Vista del templo de Panillo desde el castillo

El descenso lo podemos realizar por dos caminos, o por la pista que accede a Pano, donde podremos ver la interesante ermita de San Antón de estilo románico lombardo y el castillo medieval que conserva parte del recinto y de la iglesia, o por el PR que baja hacia Panillo. La vuelta se realiza por el mismo camino o está la opción de dejar un coche en el destino.

Vista de Pano al atardecer


Dificultad: Media

Distancia: 27 Km. (ida y vuelta)

Tiempo aproximado: 5 h. (hasta Grustán aproximadamente 2 h.)

Desnivel: 600 m.

lunes, 11 de octubre de 2010

Ruta de Joaquín Costa

La Diputación de Huesca, a través del Área de Promoción y Turismo, ha impulsado la Ruta de Joaquín Costa señalizando un recorrido en coche y otro senderista que muestran la vida y obra de Costa, sus localidades de referencia y las obras hidráulicas que promovió. Ejecutada por la empresa Prames, tanto la señalización como la guía se enmarcan en el proyecto de señalización de rutas turísticas temáticas de la DPH, siendo una propuesta muy singular.

Portada de la guía editada por Prames

Plano de la Ruta de Joaquín Costa

Joaquín Costa nació en Monzón (Huesca) en 1846 y vivió sus últimos años en Graus, donde falleció en 1911. En Barbastro fundó y presidió la Cámara Agrícola del Alto Aragón, desde la que propugnó iniciativas como el Canal de Aragón y Cataluña. La Ruta Joaquín Costa discurre entre estas ciudades fundamentales en la vida del gran intelectual aragonés, acercándonos a su obra y pensamiento, a destacados hitos de la arquitectura del agua, los monumentos y paisajes de tres comarcas oscenses.


Cuadro de Joaquín Costa retratado con Graus al fondo

Un itinerario por carretera de 72 kilómetros enlaza los ocho municipios integrados en la Ruta. Los amantes del senderismo y la bicicleta cuentan además con un sendero señalizado de baja dificultad que a lo largo de 37 kilómetros nos descubre una de las más relevantes obras de la ingeniería civil de principios del siglo XX, el Canal de Aragón y Cataluña. El sendero facilita el disfrute de la naturaleza y la interesante geología que rodean al Canal.


Foto de la inauguración de la ruta en la casa de Costa en Graus

La Ruta por carretera podemos iniciarla en Graus, donde encontraremos referencias a Costa en su casa estudio, en la plaza presidida por la escultura de Fernando García Mercadal dedicada al pensador, en el medieval puente de Abajo y en el centro cultural Espacio Pirineos. En el cercano núcleo de Ventas de Santa Lucía, el molino harinero ofrece un ejemplo de los aprovechamientos del agua. La ruta continúa en el embalse de Joaquín Costa y la central hidroeléctrica de San José, inicios del Canal, para seguir hasta el área de descanso de la N-139 en la unión de los ríos Ésera y Cinca. Antes de cruzar el puente de Las Pilas, en la carretera que lleva a Estadilla y Fonz, encontramos el merendero del Batán, por donde pasa el sendero. Seguimos hasta Barbastro para recordar a Costa en lugares emblemáticos como la plaza del Mercado o la de Toros, además del Centro de Interpretación del Somontano. En Monzón está la casa natal de Costa y un museo dedicado a su figura y a las obras del Canal. Cerca del monumento de Ángel Orensanz erigido en su honor podremos iniciar el sendero o bien continuar por carretera hasta Almunia de San Juan, Fonz y Estadilla para retornar al área del Batán o acercarnos a Estada.

Sendero Joaquín Costa. Son 37 kilómetros de caminos y pistas entre Monzón y Estada, en su mayor parte de muy poco desnivel. En algunos tramos coincide con vías de servicio de la Acequia de San Sebastián y del Canal de Aragón y Cataluña en las que es preciso observar algunas limitaciones al tránsito y extremar precauciones por la proximidad del agua canalizada. Desde Monzón nos acercaremos a la Acequia de San Sebastián y luego a una de las grandes obras del Canal, el Sifón sobre el río Sosa. A partir de Almunia de San Juan atravesaremos las colinas de Las Gesas, salvadas por las aguas del Canal mediante una sucesión de túneles como el de Los Caballos. El altozano de Valfría ofrece un magnífico mirador sobre los parajes esteparios que preceden a Fonz y a los regadíos de la vega del Cinca. Atravesaremos sus sotos, dejando atrás otros canales menores (Arias I y Arias II) y sus centrales hidroeléctricas antes de acercarnos al merendero del Batán y concluir nuestro paseo en Estada.

La ruta senderista a su paso por el sifón del río Sosa

Sendero interpretativo del Camino de San Pedro

Vista panorámica del Pirineo desde la ermita

Excursión corta pero de gran interés paisajístico que permite obtener panorámicas de la villa de Graus así como del valle del Ésera y del Isábena hasta su confluencia. El itinerario se encuentra señalizado con estacas y marcas verdes. Se trata de una pequeña aula de la naturaleza.

Partiendo
desde Graus, accedemos a la Basílica de la Peña por las escaleras que hay junto al Monumento a José Salamero. En ese tramo encontraremos el primer panel interpretativo dedicado a las ardillas que pueblan los pinos en los que os encontráis. Pasaremos junto al campanario de la iglesia y podemos entrar a visitar el complejo, formado por la Basílica, donde destaca la portada del s. XVI, con relieves y esculturas bien conservadas y la Capilla de San Juan de Letrán, en el que hay un retablo dedicado al santo y un Cristo crucificado. El interior no posee ningún elemento decorativo ya que fue quemada en la Guerra Civil, aunque conserva parte de la bóveda de estilo gótico tardío. También destaca la zona de claustros con un mirador hacia Graus formado por columnas helicoidales recientemente restauradas. En la parte superior del claustro hay un Museo de Iconos.

El sendero antes de llegar al Pasé

Continuaremos el ascenso por la Peña del Morral (Muro Alto), hasta alcanzar una pequeña zona de árboles desde la cual observaremos una magnífica vista de los alrededores. Esta zona es conocida por los grausinos como “Placeta Salchicha”. Seguiremos la subida hasta otro punto en el que se localiza la veleta con el escudo de Graus, donde nos desviaremos hacia la ermita de San Pedro. Cabe la posibilidad de acercarse hasta el mirador de la Peña del Morral, en el que se localiza el monumento del Sagrado Corazón, desde el cual veremos, mediante el panel explicativo, lo que desde allí se observa, como las zonas más montañosas del Pirineo como Posets, las Sierras Interiores (Turbón y Cotiella), y las Sierras Exteriores (Esdolomada, Laguarres y Carrodilla). Continuaremos dirección a la ermita y nos toparemos con el segundo panel, éste dedicado al romero. Seguiremos por la parte alta de la montaña hasta llegar a una zona con barandillas llamada el “Pasé” en el que volveremos a ascender a una nueva altura, en la que encontraremos el panel sobre el águila En la parte alta de esa montaña está el panel sobre el jabalí, y un poco más adelante el del enebro. Ya en la ermita hay otro panel interpretativo del paisaje de la zona.


Ermita de San Pedro, el Turbón al fondo

En el descenso tomaremos el otro camino que se dirige a la “Piedra Plana” y nuevamente hacia Graus. En este recorrido iremos por el barranco de San Miguel, descendiendo por un muro de conglomerados y varios tipos de árboles como encinas, pinos, enebros, romeros y aliagas, hasta llegar a un espolón, cabecera del barranco y desde el que comenzaremos a obtener vistas de Graus. Volveremos a descender por conglomerados hasta llegar a un campo de olivos, bajaremos ya por pequeños campos de cultivo de almendros y por una serie de zigzags alcanzaremos la “Piedra Plana”. Por último, llegaremos a la fuente del Torroc, que dejaremos a la derecha y en la que nos podemos refrescar. La entrada al pueblo será por la iglesia de San Miguel. Se trata de la iglesia parroquial, construida en el siglo XIII, aunque modificada en los siglos XIV y XVIII. Destaca la Capilla del Santo Cristo con el crucifijo del siglo XV.


Dificultad: Baja, aunque no es muy recomendable en días de lluvia

Distancia: 3,8 Km

Tiempo aproximado: 1 h. 30´.

Desnivel: 300 m.

domingo, 10 de octubre de 2010

Anuncio Turismo Graus 2010


Este es el anuncio que se ha publicado en diversas revistas y periódicos para promocionar Graus durante 2010.

sábado, 9 de octubre de 2010

Plaza Mayor. Casa Bardaxí

Los Bardaxí. El origen de esta importante familia aragonesa está documentado desde el siglo XI en el pequeño valle homónimo, en la Ribagorza, desde donde posteriormente se extendieron distintas ramas familiares a poblaciones como Graus, Fonz y Zaragoza. Sus armas heráldicas son un escudo en oro con tres franjas en azur.

A comienzos del siglo XV, uno de sus miembros más influyentes, Berenguer de Bardaxí, fue designado como uno de los tres representantes del Reino de Aragón en el Compromiso de Caspe y, más tarde, como Justicia Mayor del Reino.

Felipe de Bardaxí, que vivió en el siglo XVI, ejerció el contrabando de caballerías con el consentimiento del rey Felipe II, al que servía como espía entre los protestantes del sur de Francia.


Fotografía nocturna de la fachada

Eusebio de Bardaxí y Azara (1766-1844), un grausino presidente del Gobierno. Nació en Graus, donde estudió Letras. Marchó después a estudiar Leyes a la Universidad de Zaragoza y más tarde al Colegio Español de Bolonia. En 1795 fue nombrado secretario de la legación en Florencia y tres años más tarde pasó como oficial séptimo a la Secretaría de Estado de Madrid. Intervino como Diputado en las Cortes de Cádiz, para después ejercer como embajador en Portugal, San Petersburgo y Turín. En 1821, durante un breve periodo del Trienio Constitucional, fue elegido Presidente del Gobierno, cargo del que fue destituido por sus ideas liberales.

Imagen de Eusebio de Bardaxí y Azara

Sus hermanos Dionisio y Anselmo también fueron brillantes en sus quehaceres. Dionisio desempeñó importantes cargos eclesiásticos en Roma y varias ciudades españolas, hasta ser nombrado cardenal. Anselmo, a pesar de morir muy joven, recorrió las Islas Filipinas y el Mar Caribe escribiendo sus viajes como navegante.

La importancia de esta noble familia en la sociedad grausina siglos atrás fue tan acusada que llegaron a contar con capilla propia en el desaparecido Convento de los Dominicos, en la parroquial de San Miguel en Graus, y en la iglesia de Santo Toribio en Bellestar, tal y como atestiguan los escudos que decoran las claves de las bóvedas.

La decoración neoclásica. Nacida de la fusión de tres casas más antiguas, la de Bardaxí es la más sobria de las que componen la plaza. Emana cierto aire de palacio romano, y es que su construcción se enmarca en el estilo neoclásico del siglo XIX. Así, podemos observar frontones triangulares o pilares estriados en los balcones, igual que un alero realizado con vigas de madera muy bien trabajada, con decoración vegetal entre sus canetes. En el interior se abren amplios salones que dan a la plaza, mientras que en la planta baja se encuentra una pequeña capilla privada.


Detalle de la fachada y el alero

Plaza Mayor. Casa Barón

Moradores de alta alcurnia. Esta casa se construyó en el solar del antiguo Palacio del Vicario de San Victorián, luego Palacio del Justicia de la Ribagorza. El actual sobrenombre del edificio se remonta a finales del siglo XVIII, cuando el Barón de Abella de la Conca recala en Graus fruto de su política expansionista. Cuenta la leyenda que el Barón, llegado del vecino condado de Pallars (Lérida), mandó decorar la fachada con vivos colores para contentar a su mujer, de origen andaluz, que no se adaptaba al clima de esta zona. Tras pasar por varios dueños, una de sus últimas propietarias fue Rosa Maura, hija del que fuera presidente del Gobierno a principios de siglo XX, Antonio Maura.

Detalle de la fachada de la Casa Barón

La construcción. El edificio se yergue sobre los soportales de la plaza, decorados con bellas columnas rematadas por capiteles tallados. En su parte posterior se sitúa uno de los portales del Graus amurallado, llamado del Barón, como la casa, o del Jabonero, por el edificio contiguo.

Detalle de los capiteles de los soportales

La decoración pictórica. En el ciclo pictórico que decora sus fachadas prevalecen las tonalidades en colores enérgicos y vivos. Los rojos, verdes y amarillos se reparten por la fachada y por las cenefas vegetales que rodean los balcones. Las dos imágenes centrales simbolizan a las ciencias y a las artes, representadas con instrumentos de las dos disciplinas, alegorías frecuentes en las representaciones artísticas del siglo XVIII. La decoración pictórica del edificio se amplía a las fachadas lateral y posterior, que lucen falsos balcones y singulares jarrones floreados.

Alegoría de las ciencias, en la fachada principal del inmueble


Imagen de la parte superior de los balcones

La falsa. Si nos fijamos en la parte superior del edificio, veremos este elemento constructivo típico en el Prepirineo. La falsa sirve para el secado de los productos agrícolas, ya que se encuentran abiertas al sur para recoger más horas de sol.

La casa del Barón ha servido también de decorado cinematográfico. La inusual decoración de su fachada ha sabido conquistar a más de un director, que la ha plasmado en diferentes secuencias de cine o televisión. Algunos ejemplos son la película Al otro lado del túnel, dirigida por Jaime de Armiñán y protagonizada por Fernando Rey y Maribel Verdú, o los spots de una marca italiana de pasta fresca, Pastas Rana.

Plaza Mayor. Casa Heredia

Los Heredia. El linaje de los Heredia cuenta con distintas ramas, algunas con miembros más ilustres que otras. El casal de Graus había heredado de los Mur el señorío de La Penilla y, a su mayor poderío económico se añadió una notable influencia en los círculos de la Justicia y la Universidad. La casa-palacio de los Heredia fue construida durante el Renacimiento, aunque remodelada posteriormente en el siglo XVIII hasta ofrecer su aspecto actual.

Entre los personajes más importantes que habitaron esta mansión destaca Vicente de Heredia y Alemán, un ilustrado de finales del siglo XVIII y que fue durante largos años el secretario del Conde de Aranda. Realizó mejoras en las técnicas agrícolas de su tiempo que ayudaron al desarrollo de la zona. También fue un destacado naturalista y pirineista pionero, publicando diversas obras sobre agricultura, botánica y zoología.

Ignacio de Heredia y Alemán, hermano del anterior, fue militar y diplomático, consejero de guerra y Ministro de Negocios Extranjeros en el reinado de Carlos III. En 1783 fue embajador en París.

La restauración. La restauración integral del inmueble, tanto en su interior como en su exterior, ha permitido salvaguardar uno de los edificios más interesantes del patrimonio grausino. La rehabilitación comenzó en el año 2003 y finalizó en febrero de 2008, momento desde el que se convirtió en sede del Consejo Comarcal de La Ribagorza. Los trabajos de documentación y durante la restauración permitieron descubrir la historia escondida tras las pinturas del alero, así como el repertorio pictórico de la fachada.

Detalle de la fachada decorada de Casa Heredia

La fachada. El ciclo gráfico de la fachada se realizó en el primer cuarto del siglo XIX, y está influido por el espíritu de la Ilustración, tal y como atestiguan las vestimentas de los personajes representados en las escenas del alero.

Comenzando desde la primera planta, unas columnas enmarcan los balcones y una guirnalda que parte de una concha flanquea los mismos. En la siguiente planta, separada de la anterior por una falsa cornisa, los paños del paramento se decoraron con paneles con decoración vegetal estilizada.

El alero merece una especial atención. De forma curva y en acentuado vuelo, trata dos temáticas diferentes. En los extremos se representan las alegorías de las estaciones del año, cada una con elementos alusivos a la estación que representan, mientras que en la zona central aparecen, en siete paneles narrativos, la bíblica Parábola del Hijo Pródigo.

Escena del reparto de la herencia (Parábola del Hijo Pródigo). Alero de Casa Heredia

Las pinturas que decoran el flamante alero se atribuyen al último dueño de la casa, Teótimo de Heredia y Abad, y se fecharían dentro de la primera mitad del siglo XIX, según fecha conservada en el lateral del edificio, 1828. Teótimo, aunque militar de profesión, fue un pintor autodidacta, fallecido en Madrid en 1912.

El interior. En su interior destaca la escalera central, que termina en un tragaluz que ilumina todo el edificio. La gran escalera, apoya en columnas de fuste cilíndrico y conserva la antigua verja de acceso al piso noble. La primera planta mantiene los suelos originales realizados en terracota pintada y formando líneas geométricas.

Patio y escalera central de Casa Heredia

La bodega conserva arcadas ojivales que denotan la antigüedad del edificio. En el patio abierto posterior, con salida hacia la calle Barranco, cuatro tótems azules, logotipo de la Comarca, representan a los cuatro ríos principales del territorio: Ésera, Isábena, Noguera Ribagorzana y Baliera.